Hoy he tenido una super sorpresa, bueno, una SUPER-SORPRESA. He recibido un mail de mi hermano adoptivo.

Le pedí que me ayudara a recuperar mi yo, mi antigua manera de ser; mi esencia, que me hacía única y de la que, durante 7 años me he ido apartando. Se ha ido desdibujando, como una foto movida, muy movida, tan movida que no se reconoce nada.

Transcribo literalmente, y con su permiso, la carta que ha hecho para mi:

Mi amiga coadicta de antes y la de ahora

  • Antes eras una mujer de los “NO” firmes y radicales, podías decir tres o cinco seguidos, casi siempre razonados o, también defendidos enérgicamente.

Ahora dudas, i normalmente dices VALE o PUEDE QUE SI.

  • Antes eras la mujer de las “carcajadas”, ya que de cada cinco frases que yo te decía, tu respuesta a cuatro de ellas era eso, una carcajada.

Ahora, prácticamente no te ries.. y seguramente, lloras en silencio.

  • Antes eras la mujer de las “meditaciones trascendentales”, con una pequeña dosis de realidad urbana pero siempre con sueños por cumplir.

Ahora sólo haces que preguntarte en qué te has equivocado i porqué. Te cuesta arrancar.

  • Antes se te veía de lejos, siempre erguida y con un andar seguro, educadamente solemne. Eras muy grande!!!!

Ahora acostumbras a caminar como encurvada, como si alguien te vigilase constantemente. Te mueves lentamente, te falta energía,… te han quemado. Pasas desapercibida. Te has hecho pequeña.

  • Antes tenías tu orgullo sincero, odiabas las personas que mienten, mejor dicho, no las soportabas; lo supe des del primer momento, y, yo lo sigo compartiendo.

Ahora has normalizado la mentira, hasta tal punto que vives dentro de ella. No encuentras ninguna escapatoria. Sigues siendo una persona educada, sensible,… pero dentro de una atmósfera que ahoga, es irrespirable, debes salir de ella volando.

Recibir este mail, ha sido para mi como un regalo de navidad, me ha hecho la misma ilusión que, cuando te despiertas el día 25, y el árbol de navidad está lleno de regalos. Para mí, ha sido un triple regalo: sé que hay gente que me quiere incondicionalmente, me ayudará a recuperar mi esencia y tengo una percepción de cómo me ve la gente.